Un sistema de fertirrigación automática inyecta abono y ácido desde tanques concentrados en el agua de riego mediante bombas dosificadoras o inyectores, mide la conductividad eléctrica (CE) y el pH en línea y corrige la dosis para mantener los valores fijados por el técnico. Si una sonda da un valor fuera de rango, para el riego y avisa.
Componentes
| Componente | Función |
|---|---|
| Tanques de solución madre | Abonos concentrados separados para que no precipiten, y ácido para corregir el pH. |
| Bombas dosificadoras o inyectores | Inyectan cada solución en proporción al caudal de riego. |
| Mezclador | Asegura que la solución sea homogénea antes de medir. |
| Sondas de CE y pH en línea | Miden la solución que llega al cultivo. |
| Controlador | Ajusta la inyección según las lecturas y las recetas de cada sector. |
| Caudalímetro y nivel de tanques | Comprueban lo que se aplica y avisan antes de quedarse sin solución. |
Mantenimiento de las sondas
- Calibrar el pH con soluciones tampón y la CE con solución patrón con la frecuencia que indique el fabricante.
- Limpiar las sondas y no dejarlas secar.
- Comparar de vez en cuando con un medidor manual.
- Sustituir las sondas de pH al final de su vida útil, que es limitada.
Alarmas imprescindibles
- CE o pH fuera de rango durante más de un tiempo fijado: paro del riego y aviso.
- Tanque bajo o bomba dosificadora sin caudal.
- Diferencia entre el caudal previsto y el medido en un sector.
- Fallo de comunicación con una sonda.
Registro de las aplicaciones
La normativa española de nutrición sostenible de los suelos agrarios exige anotar las aplicaciones de fertilizantes en el cuaderno de explotación. Un sistema automatizado guarda fecha, sector, volumen y valores de cada riego, lo que facilita ese registro. Los requisitos concretos y los plazos los establecen el Ministerio y la comunidad autónoma, por lo que conviene confirmarlos con su asesor.