Un NAS guarda los archivos en un equipo propio en la oficina: acceso rápido en local, sin cuotas por usuario y con los datos bajo su control. La nube no requiere equipo y facilita el acceso desde cualquier lugar, con una cuota periódica. Muchas empresas usan el NAS para trabajar y la nube como copia externa, o la nube para colaborar y el NAS como copia.
Comparativa
| Aspecto | NAS propio | Nube |
|---|---|---|
| Dónde están los datos | En su oficina, en su equipo. | En los centros de datos del proveedor. |
| Coste | Inversión inicial y mantenimiento. | Cuota periódica por usuario o por espacio. |
| Velocidad en la oficina | Muy alta, por la red local. | Depende de la conexión a internet. |
| Acceso desde fuera | Con VPN o servicios seguros del fabricante. | Directo desde cualquier lugar. |
| Archivos grandes | Muy adecuado (planos, vídeo, fotografía). | Limitado por la subida de la conexión. |
| Copia de seguridad | Necesita una copia fuera. | Conviene una copia propia de lo que hay en la nube. |
Cuándo encaja cada uno
- NAS: estudios de arquitectura, fotografía o vídeo con archivos grandes; empresas que quieren controlar dónde están sus datos.
- Nube: equipos muy distribuidos, sin oficina o con mucha colaboración en documentos en tiempo real.
- Combinación: NAS para trabajar y guardar, con sincronización selectiva y copia cifrada en la nube.