Home Assistant detecta los dispositivos Shelly en la red de la casa y se comunica con ellos de forma local, sin pasar por la nube. Desde ahí se crean automatizaciones que combinan Shelly con clima, alarma, cámaras o placas solares. También pueden integrarse mediante Matter o MQTT. Conviene una red bien organizada, copias de seguridad y actualizaciones controladas.
Formas de integrar Shelly
| Método | Cómo funciona | Cuándo usarlo |
|---|---|---|
| Integración oficial de Shelly | Descubre los dispositivos en la red y se comunica en local. | La opción recomendada en la mayoría de casos. |
| Matter | Estándar común entre fabricantes. | Cuando se quiere compartir los dispositivos con Apple Home, Google Home o Alexa. |
| MQTT | Mensajes a través de un servidor MQTT propio. | Instalaciones con otros sistemas o plataformas IoT. |
| Zigbee o Z-Wave | A través de un controlador compatible. | Redes en malla con muchos dispositivos o poca cobertura WiFi. |
Ventajas del control local
- Respuesta inmediata: las órdenes no salen de casa.
- Funciona aunque se caiga internet o el fabricante cambie su servicio en la nube.
- Los datos de uso y consumo se quedan en la vivienda.
- Permite combinar marcas distintas en las mismas automatizaciones.
Red y mantenimiento
- Direcciones IP reservadas para cada dispositivo, para que no cambien.
- Una red separada para los dispositivos domóticos, con acceso solo a lo necesario.
- Buena cobertura de 2,4 GHz, que es la banda que usan la mayoría de dispositivos.
- Copias de seguridad automáticas de Home Assistant fuera del propio equipo.
- Actualizaciones revisadas antes de aplicarlas, sobre todo en instalaciones con muchas automatizaciones.
- Acceso remoto mediante VPN o un servicio seguro, nunca abriendo puertos sin protección.
Dónde se instala Home Assistant
Home Assistant puede funcionar en un miniordenador dedicado, en un servidor doméstico o en una máquina virtual. Lo importante es que el equipo esté siempre encendido, protegido por un SAI si es posible y con copias de seguridad.