Para proteger una casa o un negocio conectados hay que cambiar las contraseñas de fábrica, mantener actualizados los equipos, separar cámaras y domótica en una red propia, evitar abrir puertos del router y acceder desde fuera mediante VPN o servicios del fabricante con doble factor. Son medidas sencillas que evitan la mayoría de problemas.
Las medidas que más importan
- Contraseñas únicas y robustas en cada equipo y cuenta; nunca las de fábrica.
- Actualizaciones de firmware de cámaras, grabadores, routers y controladores.
- Doble factor de autenticación en las apps y cuentas en la nube.
- Redes separadas: invitados, uso personal y dispositivos (cámaras, domótica).
- No abrir puertos en el router para ver las cámaras; usar VPN o el acceso seguro del fabricante.
- Desactivar servicios que no se usan, como UPnP o accesos por HTTP sin cifrar.
Por qué separar la red
Si un dispositivo barato queda comprometido, una red separada impide que llegue a los ordenadores, al NAS o al grabador. En redes profesionales esto se hace con VLAN y reglas en el cortafuegos; en casa, como mínimo, con una red WiFi aparte para los dispositivos.
Al contratar una instalación
- Pida que le entreguen las credenciales y la documentación de la instalación.
- Pregunte cómo se accede en remoto y quién tiene acceso.
- Acuerde quién y cuándo aplica las actualizaciones.
- Elija fabricantes que publiquen actualizaciones de seguridad con regularidad.